Recientemente, la sala de casación laboral de la corte suprema de justicia, dio a conocer una providencia en la cual enfatizó que un juez, amparado en el artículo 29 del Acuerdo 049 de 1990, no puede exigir que la compañera permanente que solicita la sustitución pensional acredite la disolución de su propio vínculo matrimonial al momento de deceso del causante, a través de la separación legal y definitiva de cuerpos y de bienes. Ello, toda vez que la relación entre esposos también puede ser objeto de ruptura en eventos materiales de dejación definitiva de la comunidad de bienes.

En tal sentido, la corporación precisó que, una vez verificada esta situación, al fallador no le queda más camino que dar por establecida la calidad pretendida para el reconocimiento de la prestación.

Del mismo modo, agregó que el artículo 27 del Acuerdo 049 de 1990 no consagra un listado taxativo de las situaciones en las cueles se pueda predicar la ausencia o falta de cónyuge supérstite para que el compañero permanente acceda a la prestación de sobrevivientes. Por el contrario, advirtió que existen otros eventos en los que se predica la dejación definitiva de la comunidad de vida de lo esposos, salvo la excepción prevista en el artículo 30 ídem, que regula la perdida y extinción del derecho de la pensión de sobrevivientes.

Conforme a lo anterior, le corresponde al juez laboral examinar las circunstancias particulares de ausencia de convivencia y no limitarse a verificar las eventualidades meramente formales de disolución del vínculo matrimonial.

Sumado a ello, explicó que la fuente del derecho pensional de sobrevivencia no es la simple formalidad jurídica que ata al causante con su pareja, sino el hecho real de la convivencia y el apoyo mutuo que en vida se dispensaron durante el término mínimo previsto en la Ley.

Esto, a su juicio, obliga a que, al producirse el fallecimiento, se busque salvaguardar las mínimas condiciones económicas y de seguridad social que en vida común disfrutaban, de tal suerte que la muerte del causante no deja su compañera, como parte del núcleo familiar, en estado de desprotección y vulnerabilidad.

Corte Suprema de Justicia Sala Laboral

Sentencia SL-2444 del 2017. (52501), febrero 22 de 2017

M.P Rigoberto Echeverri